La transición energética aumenta la demanda de determinadas materias primas minerales. La electrificación, el almacenamiento energético o la descarbonización de los procesos productivos requieren estos recursos. Este contexto ha impulsado nuevas políticas europeas para reforzar la seguridad y resiliencia del suministro.
El CT-5 de CONAMA 2026, ‘Materias primas minerales para la transición energética’, nace para abordar este debate de forma específica. El comité analiza los retos asociados al conjunto de la cadena de valor y pretende sentar unas bases de trabajo que tengan continuidad en futuras ediciones del Congreso.
Uno de los principales retos es la dependencia exterior. Buena parte de la extracción y del procesamiento se realiza en terceros países, lo que aumenta la vulnerabilidad ante situaciones de inestabilidad geopolítica. El comité señala que una mayor autonomía estratégica no equivale a la autosuficiencia, sino que requiere combinar producción propia, circularidad, diversificación exterior y trazabilidad.
En este sentido, disponer de recursos geológicos tampoco garantiza por sí solo una mayor autonomía. El comité identifica vacíos en fases como el procesamiento, el refinado, la transformación, la fabricación, el reciclaje y la recuperación. Y por ello, reforzar estos eslabones permitiría retener valor añadido, generar empleo o reducir dependencias.
La circularidad forma parte de la respuesta. La recuperación de materiales puede reducir la presión sobre los recursos primarios y el comité señala que el reciclaje no podrá cubrir por sí solo toda la demanda.
Otro de los grandes asuntos es la relación de los proyectos con el territorio. El CT-5 aborda la licencia social como una cuestión de gobernanza territorial, vinculada a la participación efectiva, la transparencia, el reparto de beneficios y el cumplimiento de los compromisos durante todo el ciclo de vida del proyecto.
Por último, el cierre de las explotaciones también forma parte del debate. El comité plantea la necesidad de preparar con antelación el futuro de los territorios y presta especial atención al retorno local, la diversificación económica y el seguimiento de los compromisos adquiridos.
La tramitación administrativa aparece como otro de los principales obstáculos. Las aportaciones del comité señalan la lentitud, la complejidad y la fragmentación de los procedimientos. Por ello, la propuesta pasa por mejorar su coordinación y previsibilidad sin reducir las garantías ambientales.
Estos debates servirán de base para la sesión técnica de CONAMA 2026. El comité profundizará en la necesidad de materias primas para la transición energética, las condiciones ambientales y sociales de la actividad y los retos de competitividad y articulación de la cadena de valor.