CONGRESO NACIONAL DEL MEDIO AMBIENTE

30 NOV/3 DIC 2026—CENTRO DE CONVENCIONES NORTE IFEMA—MAD

Así está cambiando el mercado europeo de carbono para 2030

comunicacion
Publicado / 7 de octubre de 2026

A medida que se acerca CONAMA 2026, los comités técnicos continúan afinando los temas que formarán parte del programa del Congreso Nacional del Medio Ambiente. Uno de ellos es el CT-2 “Desfosilización, gestión del carbono y dimensión social de la transición climática en un EU ETS en transformación”, un grupo que sigue la evolución del Régimen Europeo de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) desde 2004.

Esta vez, el punto de partida es claro: el ETS está entrando en una etapa distinta. Ya no se trata solo de hablar del precio del carbono o de la asignación de derechos. En el debate empiezan a cruzarse cuestiones industriales, tecnológicas, territoriales y sociales que hasta hace poco se abordaban por separado.

Esfuerzo de la industria?

Uno de los primeros asuntos sobre la mesa es la actualización de los benchmarks para 2026-2030, que servirán para determinar la asignación gratuita de derechos de emisión a las instalaciones industriales.

El comité quiere analizar qué significan estos nuevos valores de referencia en la práctica: cuánto esfuerzo adicional pueden exigir, cómo afectan a distintos sectores y hasta qué punto permiten mantener un equilibrio entre reducción de emisiones, competitividad y capacidad real de adaptación.

A esto se suma el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM), pensado para aplicar un coste por las emisiones incorporadas en determinadas importaciones procedentes de terceros países.

Su despliegue abre preguntas importantes: cómo convivirá con la reducción progresiva de la asignación gratuita, qué efectos tendrá sobre la industria europea, cómo evitar diferencias de aplicación entre países y qué ocurriría si en el futuro se amplía a nuevos sectores. 

Llega a nuevos ámbitos

Otro de los grandes temas será la implantación del ETS2, que extenderá el precio del carbono a los combustibles utilizados en edificios, transporte por carretera y otras actividades.

Aquí el debate cambia de escala. Ya no hablamos solo de grandes instalaciones industriales, sino también de pymes y hogares. El comité plantea analizar qué efectos puede tener el nuevo sistema sobre estos actores y cómo pueden influir las diferencias de aplicación entre Estados miembros. 

La verificación también aparece como una pieza importante. Sin datos fiables será difícil saber si mecanismos como el ETS2 o el CBAM están funcionando como deberían. Por eso, el comité pone el foco en la calidad de la información y el seguimiento. 

¿Qué pasa con el resto?

No todos los sectores parten del mismo punto ni cuentan con las mismas soluciones.

El caso del cemento lo deja bastante claro porque parte de sus emisiones no procede solo del uso de combustibles fósiles, sino del propio proceso de fabricación. Eso obliga a combinar distintas opciones, desde la eficiencia energética o los combustibles alternativos hasta la electrificación cuando sea viable y la captura de CO₂. 

El comité plantea, por tanto, evitar una respuesta única para todos los sectores y reconocer que algunas industrias necesitarán más tiempo, instrumentos específicos y soluciones tecnológicas complementarias para avanzar hacia la neutralidad climática.

Capturar CO₂ no basta

La captura, transporte, uso y almacenamiento de carbono será otra de las cuestiones centrales.

El debate apunta a que ya no es suficiente pensar en proyectos aislados. Harán falta infraestructuras compartidas y escalables capaces de conectar industrias y redes de transporte, así como puntos de uso o almacenamiento del CO₂.

Eso implica resolver cuestiones todavía abiertas como quién financia las infraestructuras, cómo se reparten los riesgos, qué papel pueden tener los hubs industriales y portuarios y cómo conectar los puntos de captura con los destinos finales.

La transición no puede medirse solo con ello

El comité también ha querido sacar el debate del plano exclusivamente técnico.

Las decisiones relacionadas con el ETS, el ETS2, el CBAM o la captura de carbono tienen consecuencias sobre el empleo, los hogares, las microempresas y los territorios industriales.

Aquí cobra especial relevancia el Fondo Social para el Clima, pensado para acompañar la implantación del ETS2 y reducir sus posibles impactos sobre hogares, personas usuarias vulnerables del transporte y microempresas.

La discusión pasa también por conectar la descarbonización industrial con la transición justa para prestar atención al empleo, a las comunidades afectadas y a los territorios que tendrán que transformar parte de su actividad productiva. 

Un sistema que sigue cambiando

Todo este trabajo servirá de base para la sesión técnica que el CT-2 celebrará en CONAMA 2026, del 30 de noviembre al 3 de diciembre.

La idea será mirar el ETS no como un sistema cerrado, sino como un marco que sigue evolucionando y que tendrá que responder a una pregunta cada vez más compleja: cómo reducir emisiones sin perder de vista la competitividad industrial y la dimensión social de la transición.

Puedes consultar todo el programa de CONAMA 2026.

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