Benlloc Circular: un modelo integral de gestión de residuos para pequeños municipios.
Ayuntamiento de Benlloc
Menos de 5.000 habitantes
Ayuntamientos
1.143
- Servicios públicos: aguas, residuos y movilidad sostenible
- Economía circular y consumo responsable
Benlloc ha desarrollado un modelo integral de gestión de residuos adaptado a la realidad de los pequeños municipios, combinando recogida puerta a puerta, tecnología, participación ciudadana, educación ambiental y fiscalidad vinculada al comportamiento ambiental.
El proyecto es fruto de una evolución sostenida en el tiempo. Décadas atrás, los residuos llegaron a depositarse directamente en el barranco. Desde entonces, el municipio ha avanzado hacia una gestión más responsable, dando un paso decisivo en noviembre de 2022 con la implantación de la recogida puerta a puerta.
El sistema integra identificación mediante TAG, áreas de aportación, contenedores inteligentes, ecoparque y seguimiento de los datos de participación. Uno de sus elementos diferenciales es la aplicación de una tasa municipal que tiene en cuenta la participación de los hogares en la recogida separada de materia orgánica.
La transformación va más allá de la recogida. Años de educación ambiental, información y atención directa han contribuido a incorporar la separación de residuos a los hábitos cotidianos de buena parte de la población.
Los resultados reflejan este cambio: entre 2021 y 2025, la fracción resto se ha reducido un 65,7 %, pasando de 347.500 a 119.290 kg, mientras que la materia orgánica recogida separadamente alcanzó los 67.340 kg en 2025.
Benlloc Circular demuestra que un municipio rural de apenas 1.100 habitantes, con población estacional y recursos limitados, puede desarrollar un sistema avanzado de gestión de residuos combinando proximidad, tecnología, corresponsabilidad ciudadana y seguimiento técnico. Una experiencia construida desde la realidad local cuyos aprendizajes pueden servir de referencia a otros pequeños municipios.
Benlloc Circular tiene como objetivo consolidar un modelo municipal de gestión de residuos que reduzca al mínimo la fracción resto y maximice la separación en origen, haciendo compatible la mejora ambiental con la viabilidad económica del servicio y la participación activa de la ciudadanía.
El modelo persigue los siguientes objetivos:
• Prevenir la generación de residuos y reducir de forma continuada la cantidad destinada a eliminación, avanzando hacia el residuo cero y hacia el cumplimiento de los objetivos establecidos por la normativa de residuos.
• Mejorar la separación en origen, especialmente de la materia orgánica, facilitando a la ciudadanía un sistema de recogida próximo, comprensible y adaptado a las características del municipio.
• Mantener un elevado nivel de sensibilización ambiental, de forma que separar correctamente los residuos no se perciba únicamente como una obligación asociada al sistema puerta a puerta, sino como un hábito cotidiano y compartido por la población.
• Aplicar criterios de fiscalidad ambiental que permitan relacionar progresivamente la tasa de residuos con la participación en el sistema, reconociendo el esfuerzo de los hogares y reforzando la corresponsabilidad en la gestión de los residuos.
• Utilizar la información obtenida mediante los sistemas de identificación y seguimiento para evaluar el funcionamiento del servicio, detectar necesidades y orientar la toma de decisiones municipales.
• Garantizar la sostenibilidad económica del modelo mediante una planificación ajustada a la escala municipal, el seguimiento de los costes del servicio, la captación de financiación externa y una fiscalidad que permita avanzar hacia una distribución más justa de sus costes.
• Consolidar un modelo flexible, próximo y replicable que demuestre que los municipios de pequeña dimensión pueden desarrollar sistemas avanzados de gestión de residuos y contribuir de forma efectiva a la economía circula
Benlloc Circular se dirige al conjunto de la población del municipio, entendiendo que la gestión de los residuos es un servicio público que requiere la implicación cotidiana de quienes viven, trabajan o desarrollan su actividad en Benlloc.
Los hogares constituyen el principal ámbito de actuación. El modelo busca facilitar la correcta separación de las distintas fracciones y mantener una relación próxima con la ciudadanía, ofreciendo información, resolviendo incidencias y acompañando especialmente a aquellas personas que encuentran mayores dificultades para participar en el sistema.
La realidad de Benlloc obliga, además, a atender situaciones muy diferentes. Junto a las viviendas habituales existen viviendas de uso ocasional y segundas residencias, cuya generación y frecuencia de aportación son distintas. El sistema contempla esta realidad mediante soluciones complementarias al puerta a puerta y actuaciones específicas de información y sensibilización.
También son destinatarios los comercios, establecimientos, actividades económicas y grandes generadores del municipio, para los que resulta fundamental adaptar la recogida a las características y cantidades de residuos producidas.
La comunidad educativa, las asociaciones y otros colectivos locales constituyen asimismo agentes esenciales para consolidar la cultura ambiental alcanzada. Las acciones de educación y sensibilización permiten que el conocimiento sobre separación y reciclaje se mantenga y se transmita entre generaciones.
Más allá de Benlloc, la experiencia se dirige también a otros pequeños municipios que afrontan retos similares. Mostrar los resultados, las dificultades y los aprendizajes obtenidos permite convertir la experiencia local en un modelo útil y transferible al medio rural.
Benlloc Circular se ha construido progresivamente, aprendiendo de la experiencia y adaptando la gestión de residuos a las necesidades del municipio. El proyecto combina actuaciones técnicas, organizativas, económicas y educativas que han permitido consolidar un modelo propio.
• Implantación y adaptación del puerta a puerta. Desde noviembre de 2022 constituye el eje del sistema, complementado con áreas de aportación, contenedores inteligentes y ecoparque, para dar respuesta a las características del municipio y su población estacional.
• Asistencia técnica y seguimiento. El Ayuntamiento incorporó apoyo ambiental especializado para analizar trimestralmente los datos de generación, separación y rechazo, detectar desviaciones y proponer medidas correctoras basadas en resultados reales.
• Coordinación del servicio. Se mantiene una comunicación directa con la empresa y los operarios de recogida. Se han elaborado materiales prácticos y vídeos sobre incidencias para facilitar su identificación, comunicación y resolución desde la propia ruta.
• Educación ambiental. Benlloc ha aprovechado recursos supramunicipales, incorporando educadores ambientales de la Diputación y agentes medioambientales a las acciones de información y sensibilización, favoreciendo la consolidación de nuevos hábitos.
• Identificación y conocimiento de las viviendas. Se han contrastado los datos catastrales y los registros del servicio para identificar las unidades usuarias, distinguir situaciones de ocupación y mejorar el seguimiento y la aplicación de la tasa.
• Captación de recursos. La búsqueda de subvenciones y ayudas ha permitido financiar inversiones en equipamiento y otros elementos del sistema, reduciendo su repercusión sobre el presupuesto municipal.
• Fiscalidad ambiental. La tasa incorpora la participación de los hogares en la recogida separada de materia orgánica. Su revisión para 2027 estudia incluir también las aportaciones de fracción resto, avanzando hacia una mejor relación entre participación, comportamiento ambiental y coste del servicio.
• Participación ciudadana y adaptación. La implantación estuvo acompañada de reuniones informativas y atención a la población. Actualmente, la presencia de una técnica ambiental dos días por semana permite mantener una relación directa con vecinos, comercios y actividades económicas, resolver dudas, recoger propuestas y adaptar el servicio a distintas necesidades.
Todas estas actuaciones responden a una misma forma de trabajo: medir, evaluar, corregir y volver a medir, entendiendo la gestión de residuos como un servicio en continua evolución.
Los resultados de Benlloc Circular no se explican únicamente en toneladas de residuos. Reflejan también un cambio en la relación del municipio con aquello que desecha. En pocas décadas, Benlloc ha pasado de una realidad en la que los residuos podían terminar directamente en el barranco a disponer de un sistema puerta a puerta, identificación mediante TAG, seguimiento de las aportaciones y una tasa vinculada al comportamiento ambiental.
Esta evolución combina, además, dos formas de entender la sostenibilidad que siempre han estado presentes en los pueblos: la cultura de aprovechar, reparar y no desperdiciar de las generaciones mayores, y nuevas herramientas que permiten medir, evaluar y mejorar la gestión. El resultado es un modelo propio que continúa evolucionando con la población.
Los datos muestran la magnitud del cambio. Entre 2021 y 2025, la fracción resto se ha reducido un 65,7 %, pasando de 347.500 a 119.290 kg anuales. En paralelo, la recogida separada de materia orgánica alcanzó los 67.340 kg en 2025, frente a los 57.660 kg de 2021. En apenas cuatro años, Benlloc ha conseguido reducir en casi dos terceras partes los residuos que deposita en la fracción resto.
Pero detrás de estas cifras hay miles de pequeños gestos cotidianos. En 2025 se registraron 15.949 aportaciones de 346 viviendas. El seguimiento individualizado permite conocer mejor una realidad rural en la que conviven viviendas habituales, segundas residencias y casas sin ocupación, y adaptar el servicio y la información a cada situación.
La participación tiene también una traducción económica. En 2025, los hogares pudieron pagar 15, 30 o 50 euros anuales en función de su participación en la recogida separada de materia orgánica. De esta forma, el municipio ha empezado a trasladar a la fiscalidad una idea sencilla: la forma en que gestionamos nuestros residuos también importa. El sistema continúa revisándose para avanzar hacia una distribución cada vez más justa de los costes.
Uno de los resultados menos fáciles de medir, pero probablemente más importantes, es que separar los residuos se ha incorporado a la vida cotidiana de buena parte del pueblo. Años de información, educación ambiental, atención directa y escucha han permitido que la ciudadanía no sea únicamente usuaria del sistema, sino parte de su evolución.
Y el proceso continúa. Benlloc sigue midiendo, detectando problemas e introduciendo mejoras, mientras otros pequeños municipios del entorno se han interesado ya por su experiencia. No se trata de exportar exactamente el mismo sistema, sino de demostrar que desde un municipio pequeño se puede construir un modelo propio, avanzado y adaptado a su realidad.
2022-11-01 - 2026-12-31
387.904,85 €
49,3 %
50,7 %
Consorcio de Residuos C1, Generalitat Valenciana, Diputación Provincial de Castellón y Universitat Jaume I (Premio Cátedra Reciplasa).