Retos técnicos y operativos en la ejecución de tratamientos selvícolas experimentales
Energía y economía circular
Laura Hita Esquer · ORTHEM SERVICIOS Y ACTUACIONES AMBIENTALES S.A.U
Ana Martínez-Fortún Sánchez-Vizcaino (Orthem), José Luis Durán Sánchez (Orthem), Víctor Fabregat Tena (Orthem), Eric Valero Alfara (Orthem).
Energia, eficiencia y cambio climático, Territorio, Biodiversidad, Agua, Calidad ambiental y salud
LIFE
La ejecución de tratamientos selvícolas con fines experimentales presenta condicionantes adicionales a los propios de la gestión forestal convencional. A las exigencias técnicas de las intervenciones se suman la necesidad de mantener unas condiciones de estudio determinadas, garantizar la continuidad del seguimiento científico y adaptar la ejecución a los factores administrativos, ambientales y sociales de cada territorio.
En el marco del proyecto europeo LIFE TOKEN CO2, ORTHEM ha desarrollado actuaciones selvícolas experimentales en seis áreas de pino carrasco (Pinus halepensis) distribuidas entre Castilla-La Mancha, la Comunitat Valenciana y la Región de Murcia, con el objetivo de evaluar la respuesta de masas forestales de diferentes densidades y características estructurales a los tratamientos de reducción de competencia.
Durante la ejecución también se afrontaron dificultades relacionadas con la disponibilidad de los terrenos y los cambios de criterio de algunos propietarios, la necesidad de sustituir emplazamientos inicialmente seleccionados por no reunir las condiciones experimentales requeridas, la tramitación de autorizaciones administrativas y las limitaciones temporales derivadas del riesgo de incendios forestales.
Estas circunstancias obligaron a revisar emplazamientos, reorganizar los calendarios de trabajo y adaptar la planificación operativa, manteniendo la coordinación con los equipos responsables del seguimiento científico.
Uno de los retos técnicos fue la adaptación del diseño experimental a los requisitos de las tecnologías empleadas para evaluar la absorción de carbono. El planteamiento inicial, compuesto por 18 rodales de aproximadamente 10 hectáreas, tuvo que modificarse para establecer seis áreas experimentales de unas 30 hectáreas cada una. Este cambio respondió a las limitaciones de resolución espacial de las imágenes satelitales y a la necesidad de disponer de una superficie de amortiguación suficiente alrededor de las estaciones de medición de flujos de carbono mediante tecnología Eddy Covariance. La modificación exigió revisar los criterios de selección de emplazamientos, buscando compatibilizar la homogeneidad y superficie de las masas forestales con la diversidad de condiciones ambientales necesarias para el estudio.
La experiencia evidencia que la viabilidad de este tipo de proyectos no depende únicamente del diseño técnico de los tratamientos, sino también de su compatibilidad con los sistemas de medición y de la capacidad de respuesta ante condicionantes externos. La planificación flexible, la disponibilidad de emplazamientos alternativos y la coordinación entre gestores, propietarios, administraciones e investigadores resultan fundamentales para compatibilizar la ejecución forestal con los objetivos experimentales.