PAULIA: herramienta de detección de anomalías climáticas en espacios urbanos
Energía y economía circular
Marta Alirangues Núñez · Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja (IETcc-CSIC)
Carmen Alonso (Instituto Eduardo Torroja de Ciencias de la Construcción – CSIC); Domingo González (Instituto Tecnológico y de Energías Renovables, S.A. ITER); María Delgado (Instituto Tecnológico y de Energías Renovables, S.A. ITER); José Ricardo Pérez Castillo (Instituto Tecnológico y de Energías Renovables, S.A. ITER); Richard Martín Martín (Instituto Tecnológico y de Energías Renovables, S.A. ITER); Jorge Ballesteros (Instituto Tecnológico y de Energías Renovables, S.A. ITER); Sofía Piñeiro (Instituto Tecnológico y de Energías Renovables, S.A. ITER); Gloria Pérez (Instituto Eduardo Torroja de Ciencias de la Construcción – CSIC); Laura Santamaría (Real Jardín Botánico – CSIC); Jesús Muñoz (Real Jardín Botánico – CSIC); Borja Frutos (Instituto Eduardo Torroja de Ciencias de la Construcción – CSIC); Fernando Martín-Consuegra (Instituto Eduardo Torroja de Ciencias de la Construcción – CSIC)
Energia, eficiencia y cambio climático, Renovación Urbana, Biodiversidad, Calidad ambiental y salud
Otro
Los fenómenos climáticos extremos son cada vez más frecuentes, afectando al microclima urbano y generando disconfort y estrés térmico en los habitantes, impactando especialmente a la población más vulnerable. La previsión es que la frecuencia de estos fenómenos aumente debido al cambio climático. El papel de las ciudades en la lucha contra el cambio climático es clave y el crecimiento de su población hace que deban articular mecanismos que faciliten hacer frente a estos desafíos, reduciendo sus efectos sobre el clima y aumentando su resiliencia. Debido a la variabilidad regional del impacto climático, las medidas de adaptación deben ser tomadas no sólo a escala nacional (o supranacional), sino también regional y local. El clima urbano depende de factores globales, pero factores locales como la estructura urbana edificada, la cobertura del suelo, la vegetación y las fuentes de calor antropogénico crean unas condiciones medioambientales concretas que modifican el clima regional creando un microclima urbano. Este microclima juega un rol importante en el consumo energético de los edificios y en las sensaciones de confort de los espacios urbanos. En el caso de España, resulta especialmente urgente abordar el problema de los episodios de calor, cada vez más frecuentes y prolongados.
En este contexto, el principal objetivo del proyecto PAULIA es desarrollar una herramienta integrada para evaluar pequeñas zonas urbanas con vulnerabilidad climática, detectar puntos calientes y aportar soluciones de actuación vinculadas al tipo de material de cobertura en los suelos y al índice y tipología de vegetación utilizadas como factores determinantes del microclima de los espacios exteriores, que contribuya a la optimización del confort en los espacios públicos. La herramienta está especializada para poblaciones de la costa andaluza y de Canarias. El grupo de investigación SCHE del Instituto de ciencias de la construcción Eduardo Torroja (CSIC) colabora en su desarrollo con el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), el Real Jardín Botánico (CSIC) y los Servicios Municipales de Granadilla (SERMUGRAN).
La detección de anomalías climáticas en los núcleos seleccionados se realiza mediante el uso de imágenes aéreas, e información de satélite, que combinadas con datos obtenidos mediante la medición in-situ en las poblaciones seleccionadas, permiten obtener una caracterización más detallada, y validar el sistema de evaluación generado. Estos datos se han utilizado para el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial de detección y mitigación de anomalías climáticas. Como propuesta de actuación, la herramienta incorpora dos catálogos con una caracterización avanzada de materiales y vegetación, adecuados para la regeneración del espacio público urbano en las poblaciones de clima cálido. Los modelos de simulación de las mejoras obtenidas con estas soluciones, se validan con una actuación piloto que actualmente está en ejecución. Todo ello permitirá obtener una herramienta esencial de apoyo para la lucha de las ciudades contra el cambio climático, contribuyendo a solucionar un problema cada vez más urgente, con un alto impacto social, ambiental y económico.