Participación de partes interesadas en la adaptación climática: el caso de LIFE AdaptCalaMillor
Energía y economía circular
Aina García Gómez · SOCIB - Sistema de Observación Costero de las Illes Balears
Aida Pericás-Palou (SOCIB); Lluís Gómez-Pujol (UIB); José Pérez (Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático); Miguel Díaz (Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático); Vanesa Noemí Guzmán (SOCIB); Inés Batle (Asociación Hotelera Badia de Cala Millor-Sa Coma); Pep Álvarez (Consorci de Turisme de Son Servera i Sant Llorenç des Cardassar); Elena Sánchez-García (SOCIB); Àngels Fernández-Mora (SOCIB); Joaquín Tintoré (SOCIB); Verónica Cánovas (IHCantabria); Miriam García (Landlab); Daniel García-Veira (IMEDEA); Núria Marbà (SOCIB); Mauricio González (IHCantabria); Bartolomé Pascual (UIB); Jaume Rosselló (UIB); Alejandro Araujo (SOCIB); Alejandra Gómez (CONAMA); Marta Seoane (CONAMA); Jinámar Tomás (Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático); Lara García (Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático); Diego Viu (Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático); Joana Garau (Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático)
Energia, eficiencia y cambio climático, Territorio, Biodiversidad, Agua
LIFE
El proyecto LIFE AdaptCalaMillor impulsa la adaptación de la playa urbana de Cala Millor (Mallorca, España) frente a los impactos del cambio climático mediante la implicación de la comunidad local y de las partes interesadas en la selección de soluciones efectivas de adaptación. La iniciativa aplica el método TRUST (Think, Reason, Understand, Share, Test) como marco metodológico para identificar a las partes interesadas clave, comprender sus percepciones, fortalecer la coordinación institucional, compartir conocimiento técnico y científico, y apoyar la toma de decisiones informadas. En primer lugar, el trabajo se centró en el mapeo y la priorización de las entidades públicas con competencias o capacidad de influencia en la adaptación climática de playas urbanas, considerando los niveles local, insular, autonómico y estatal, y la creación de una base de datos con la información de contacto relevante. Con base en esta priorización, se realizaron entrevistas semiestructuradas que permitieron analizar la percepción del riesgo climático, el interés, la influencia institucional y la disposición a participar en el proyecto de las entidades. Como resultado, se consolidó un mapeo institucional, con 215 personas identificadas en entidades públicas, 60 personas priorizadas para entrevistas y 24 entidades preseleccionadas para formar parte de un Grupo de Trabajo. El diagnóstico participativo evidenció una elevada percepción del riesgo climático, así como una clara disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones, medidas y estrategias. Tras el análisis, se creó el Grupo de Trabajo AdaptCalaMillor como espacio de gobernanza multinivel, con 45 entidades adheridas, 121 personas participantes y 402 asistencias acumuladas en 10 reuniones trimestrales celebradas. En el marco de estas reuniones, se realizaron 3 talleres de capacitación técnica, que reunieron 154 asistencias acumuladas y fueron valorados positivamente por su organización, contenidos y utilidad. En conjunto, las sesiones permitieron avanzar desde el diagnóstico de riesgos e impactos sobre la playa urbana de Cala Millor hacia la definición, evaluación y selección de estrategias de adaptación. Este proceso incorporó dinámicas participativas orientadas a contrastar alternativas, valorar su viabilidad y priorizar aquellas estrategias con mayor potencial para responder a las necesidades del territorio, incluyendo soluciones basadas en la naturaleza y enfoques integrados. Los resultados muestran que la implicación activa de las partes interesadas favorece una adaptación climática más coordinada y basada en evidencias. Además, el proceso contribuye a reforzar la legitimidad social e institucional de las estrategias seleccionadas, facilitando su futura implementación. La experiencia desarrollada en Cala Millor constituye un modelo replicable para otros destinos costeros que afrontan retos similares y contribuye al diseño de estrategias de adaptación consensuadas y alineadas con las necesidades del territorio.