Módulo normativo para el análisis de ciclo de vida de productos biobasados.
Energía y economía circular
María Pérez Pallarés · PEFC España
Marta Salvador (PEFC España), Lucía García (Contactica SL), Ligia Barna (Institut National des Sciences Appliquees de Toulouse), y Carlos Eduardo Robles (Institut National des Sciences Appliquees de Toulouse), Thomas Schaubroeck (Luxembourg Institute of Science and Technology) Massimo Pizzol (Aalborg Universitet), Fabio Sporchia (Aalborg Universitet),Tamara Coello (CESEFOR), Paulo Jorge Magalhaes (SONAE ARAUCO)
Economía y Sociedad
Horizonte Europa
Los productos biobasados pueden sustituir a materiales de origen fósil en sectores como la construcción, el embalaje o el textil, y contribuir así a la transición verde de la industria. Demostrar este beneficio ambiental exige información comparable y verificable, que proporciona el análisis de ciclo de vida (ACV).
El proyecto europeo LCA4BIO (Horizonte Europa) trabaja en el desarrollo, la mejora y la armonización de metodologías fiables de ACV para sistemas biobasados con un alto nivel de madurez tecnológica (TRL). Uno de sus objetivos es elaborar una norma de ACV, basada en las normas ISO 14040 e ISO 14044, que pueda certificarse en el marco de sistemas de certificación forestal como PEFC.
Para definir esta norma, los socios del proyecto han desarrollado nuevas metodologías de medición y herramientas de apoyo para su implementación, mediante procesos de cocreación con las partes interesadas.
Para calcular el impacto en el cambio climático, el proyecto propone tres metodologías según el nivel de ejecución.
La norma se centra en el primero (Tier 1), que se inspira en la normativa francesa RE2020 (Guide RE2020, 2025) que combina elementos estáticos y dinámicos, pero mejora la precisión de los resultados respecto a ella, sobre todo en productos madereros y en sistemas con emisiones diferidas.
Además del cambio climático, hay que considerar otras categorías de impacto como la toxicidad, uso del agua, uso del suelo, biodiversidad y servicios ecosistémicos. La norma incluye también una herramienta para seleccionar y calcular los indicadores de circularidad que afectan al producto.
Una vez consensuada la norma dentro del proyecto, se ha sometido a consulta pública con los agentes interesados y se ha probado su aplicabilidad mediante pruebas piloto con las declaraciones ambientales de producto (DAP) de empresas certificadas en cadena de custodia PEFC.
Así se comprueba que las herramientas y metodologías responden a las necesidades del sector de la madera y pueden aplicarse en la industria.
Las aportaciones de la consulta y de las pruebas piloto se incorporarán al borrador final, que se propondrá para su consideración en el proceso de revisión de las normas de PEFC Internacional.