KOLEA: del residuo de poda del olivar al biomaterial. Celulosa bacteriana y diseño circular rural
Energía y economía circular
Miguel Trigo Morán · Universidad Europea - Campus Creativo
Territorio, Residuos, Economía y Sociedad
Otro
El olivar es uno de los cultivos que definen el paisaje agrario mediterráneo y España es su primer productor mundial. Cada invierno la poda genera volúmenes enormes de residuo leñoso y foliar cuyo destino habitual sigue siendo la quema en campo: una práctica que emite CO2, deteriora la calidad del aire local, incrementa el riesgo de incendio y desaprovecha por completo una biomasa que el territorio ya ha producido.
KOLEA propone un cambio de mirada sobre ese residuo: de material a eliminar a materia prima con la que producir. El proyecto desarrolla un biomaterial obtenido a partir de hoja de olivo recuperada de restos de poda, recogida en explotaciones de Toledo y Madrid durante 2024 y 2025. La hoja se emplea para formular un sustrato nutritivo específico que, junto con glucosa y fructosa, alimenta un cultivo simbiótico de bacterias acéticas y levaduras. Ese cultivo produce celulosa bacteriana por fermentación: membranas finas y translúcidas que se cosechan, se limpian, se secan y se estabilizan como láminas de trabajo. El residuo vegetal restante tras la extracción se devuelve al suelo como compost orgánico, cerrando el ciclo en el propio origen.
El material resultante es translúcido, flexible y suficientemente resistente para su manipulado y montaje, y se obtiene mediante un proceso de baja demanda energética, sin altas temperaturas ni disolventes agresivos, a partir de un recurso local y estacional. Como demostrador se han producido lámparas formadas por dodecaedros de madera cortada por láser sobre los que se montan las membranas: piezas de uso cotidiano que permiten comunicar el potencial del material fuera del laboratorio y evaluar su comportamiento real ante la manipulación, la luz y el paso del tiempo.
Más allá del material, KOLEA plantea un modelo de innovación circular y arraigado al territorio. La recogida en origen y la participación del agricultor como cocreador —no como simple proveedor— incorporan al sector agrario a los procesos de diseño e I+D, ponen en valor el conocimiento rural y abren una vía de diversificación económica en zonas de olivar. Los resultados apuntan a un modelo replicable en otras regiones y cultivos con residuos agrícolas equivalentes, y a una alternativa demostrable a la quema como gestión por defecto de la poda.
El proyecto se como trabajo predoctoral en el EcoBD Lab (Ecosistemas Creativos y BioDiseño) de la Universidad Europea y ha sido expuesto en la Bienal de Diseño de Gwangju (Corea del Sur, 2025), CoCoon.bio (2025), MOMAD e InterGift (IFEMA Madrid, 2026) y la XXXVIII Jornada de Sostenibilidad de la CRUE (Madrid, 2026).