Gestión de materiales con PFAS mediante monoceldas y barreras reactivas
Energía y economía circular
Marco Tomás Rodríguez Martínez · HUESKER GEOSINTÉTICOS S.A.U.
Calidad ambiental y salud, Residuos
Otro
Las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) constituyen un reto creciente para la gestión de materiales contaminados debido a su elevada persistencia, movilidad y dificultad de tratamiento. Su presencia puede afectar a suelos, residuos y otros materiales procedentes de actividades industriales, instalaciones de gestión de residuos, tratamiento de aguas o emplazamientos donde se hayan utilizado productos que contienen PFAS.
La gestión de estos materiales mediante estructuras de confinamiento requiere considerar específicamente el riesgo asociado a la generación de lixiviados y a la elevada movilidad de determinados PFAS. Los sistemas convencionales de impermeabilización permiten limitar la migración de contaminantes, pero no eliminan completamente el riesgo de transporte, mientras que los tratamientos avanzados de lixiviados pueden implicar costes elevados y generar residuos secundarios.
Se propone el concepto de monocelda como una estructura técnica destinada al confinamiento diferenciado de materiales contaminados con PFAS, aplicable a suelos, residuos y, potencialmente, fangos. Estas estructuras permiten sectorizar los materiales contaminados, controlar la infiltración y gestionar específicamente los lixiviados generados. En vertederos, su implantación en áreas delimitadas evita la necesidad de extender los sistemas específicos de tratamiento a toda la instalación.
La incorporación de barreras geosintéticas reactivas permeables, con materiales adsorbentes seleccionados, permite añadir una función de tratamiento pasivo al sistema de confinamiento. Su diseño debe considerar la afinidad frente a diferentes PFAS, la cinética de adsorción, la capacidad de retención y la estabilidad frente a la desorción.
La combinación de confinamiento selectivo, control hidráulico y barreras reactivas plantea una estrategia para reducir la movilidad de los PFAS y mejorar la seguridad ambiental a largo plazo en la gestión de materiales contaminados.