Electromovilidad en México: Marco jurídico para recepción de tecnología, infraestructura e inversión
Energía y economía circular
Juan Manuel Zamora Velázquez · Universidad Autónoma Metropolitana
Energia, eficiencia y cambio climático, Movilidad y Transporte
Otro
El uso de combustibles fósiles en las máquinas fueron el complemento ideal para su consolidación, pero también marcó sus límites: El agotamiento de las reservas de petróleo en el mundo y sus aportaciones al cambio climático por la emisión de CO2. Bajo este escenario, acorde con los ODS adoptados por las Naciones Unidas: 7, 9, 11 y 13, se promueve una transición basada en el uso de energías sustentables, como la eléctrica de fuentes limpias y se impulsa una infraestructura sostenible y accesible para ciudades. La electromovilidad se erige como una alternativa propicia para estos propósitos.
En el caso mexicano, las autoridades alineadas a los compromisos internacionales, emitieron la Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica (2023). Los ejes de esta estrategia incluyen: Impulso al transporte público eléctrico para la movilidad urbana, incorporación de vehículos eléctricos en el transporte de carga, impulso e incentivos para el mercado de vehículos ligeros y el desarrollo de la infraestructura para la recarga de vehículos (electrolineras). Esta estrategia contempla la transferencia de tecnología y el financiamiento internacional.
Vale decir que, el marco jurídico nacional cuenta con reglas e instrumentos regulatorios que deben observarse antes de “aterrizar” los recursos tecnológicos y financieros en estos proyectos. Primero, habrá que señalar las reservas del Estado para mantener el control de la planeación, control, transmisión y distribución de energía eléctrica; el límite establecido para la generación de energía a cargo de los particulares (46%), el régimen de permisos para cada actividad y el cumplimiento de un sinfín de instrumentos regulatorios que deben solventar los participantes de este celado sector. Segundo, el “paquete” de regulaciones impuestas por las autoridades locales. En esta tarea, el acompañamiento de un agente local podría ser la diferencia entre el éxito y el fracaso de tan nobles objetivos.