Reimagina nº 3
Reimaginando desde el territorio donde convivimos
Martes 1 de Diciembre de 10:00 a 11:30 en la Sala Doñana (N104)
Reimaginando desde el territorio donde convivimos
Ninguno de nosotros vive en “lo rural” o en “lo urbano”. Vivimos en un territorio, y es el mismo. Llevamos décadas gobernándolo por mitades que compiten —por agua, por suelo, por inversión, por atención— cuando casi todo lo que le falta a una mitad lo tiene la otra. Es el momento de reimaginarlo entero: dejar de competir para empezar a complementarnos.
Llamamos España vaciada a algo que contamos solo por un lado: los pueblos que pierden gente. Mirado entero es otra cosa. Cuando un territorio se queda sin gente, con ella se va el cuidado, y la factura llega a todas partes. El agua que bebemos en la ciudad sale de cuencas donde riego, industria, turismo y río compiten por cada hectómetro. La comida, la energía que hoy ocupa suelo y la biodiversidad que sostiene todo lo demás vienen de allí. Y un monte sin pastores no es un monte virgen: es un monte cargado de combustible, como nos recordó 2025, el peor año de incendios desde 1994. Vaciarse no es un problema rural.
Y al revés: tenemos ciudades llenas que expulsan por precio. Un lado tiene espacio y le falta gente; el otro tiene gente y le falta espacio. Eso no es un conflicto: es un encaje. Y llevamos cuarenta años sin conectar las dos puntas, porque lo que el campo necesita de la ciudad no es nostalgia —es demanda, conectividad, servicios, inversión y gente que se quede— y nunca lo hemos planteado como un intercambio entre iguales.
Esto no se resuelve con un informe más. Se resuelve cuestionando un reparto que dábamos por hecho, desaprender la caricatura que cada lado tiene del otro, reconocer que el interés del otro es legítimo. Unir escalas, generaciones, intereses y evidencias para que la conversación sea auténtica y, por una vez, sirva para hacer.
Porque el territorio no se gobierna por mitades, y mucho menos por mitades que compiten. Reimaginarlo empieza por desaprender la caricatura, dejar de hablar en nombre del otro y empezar a hablar de verdad con él. CONAMA 2026 invita a rural y a urbano a ser por fin y de verdad, interdependientes.