CONGRESO NACIONAL DEL MEDIO AMBIENTE

30 NOV/3 DIC 2026—CENTRO DE CONVENCIONES NORTE IFEMA—MAD

Sesión Técnica nº 35

Industrialización para la economía circular. Transición del modelo de infraestructuras de residuos

Jueves 3 de Diciembre de 09:30 a 14:30

Industrialización para la economía circular. Transición del modelo de infraestructuras de residuos

Cuando la circularidad exige industria

Europa ha construido durante la última década un marco normativo cada vez más ambicioso para avanzar hacia la economía circular. Nuevos requisitos de ecodiseño, objetivos de reutilización y reciclaje, estrategias sobre materias primas críticas o medidas orientadas a reducir la dependencia de recursos externos reflejan un cambio de paradigma que ya está transformando los sistemas productivos. Sin embargo, a medida que los objetivos aumentan, surge una pregunta cada vez más relevante: ¿estamos desarrollando al mismo ritmo las capacidades industriales necesarias para alcanzarlos?

El debate sobre la economía circular ha estado tradicionalmente centrado en definir metas y prioridades. Hoy, sin embargo, el desafío principal parece desplazarse hacia otro terreno: la capacidad de convertir esos compromisos en operaciones, instalaciones, cadenas de suministro e inversiones capaces de generar resultados reales. La circularidad necesita industrias que recuperen materiales, los acondicionen, los transformen y los reincorporen a la economía. También necesita infraestructuras suficientes para gestionar flujos cada vez más complejos y exigentes. Sin esa base material, los objetivos corren el riesgo de quedarse en el plano de la planificación.

Además, la autorización, financiación y construcción de una instalación necesita varios años, mientras que algunos de los principales hitos normativos se encuentran ya próximos. La pregunta estratégica es, por tanto, si España y Europa están planificando con suficiente anticipación las capacidades industriales que necesitarán para convertir la circularidad en una realidad.

Residuos: una actividad industrial esencial y estratégica

En este contexto, la sesión abrirá un debate sobre el papel de la gestión de residuos como actividad industrial estratégica para la transición ecológica. La valorización de materiales, el reciclaje o la producción de materias primas secundarias aportan beneficios ambientales evidentes, pero también generan actividad económica, empleo, innovación y resiliencia productiva. ¿Está reflejada esta realidad en los marcos regulatorios y administrativos actuales? ¿Se reconocen estas instalaciones como infraestructuras industriales esenciales para la competitividad y la autonomía estratégica europea? ¿Qué obstáculos siguen frenando la implantación de proyectos necesarios para cerrar ciclos de materiales y reducir la dependencia exterior?

El debate permitirá poner en cuestión la percepción de los residuos como una carga y analizar las condiciones necesarias para que su gestión contribuya a crear tejido productivo y nuevas cadenas de valor.

¿Qué modelo de infraestructuras necesita la circularidad?

Junto a esta reflexión, la sesión pondrá el foco en uno de los grandes retos de los próximos años: la necesidad de anticipar el modelo de infraestructuras que exige una economía verdaderamente circular. Alcanzar los objetivos europeos requerirá desplegar nuevas capacidades de recogida, clasificación, preparación para la reutilización, reciclaje y recuperación de materiales, además de reforzar la conexión entre los gestores de residuos y los sectores industriales que demandan materias primas secundarias. La cuestión ya no es únicamente qué nivel de circularidad queremos alcanzar, sino cómo construir las capacidades necesarias para hacerlo posible en plazo.

¿Qué instalaciones necesita realmente Europa para cerrar ciclos materiales a gran escala? ¿Qué inversiones deben priorizarse? ¿Cómo acelerar el desarrollo de instalaciones estratégicas sin comprometer las garantías ambientales? ¿Qué papel deben desempeñar las administraciones, la industria y los territorios? ¿Estamos planificando hoy las infraestructuras que necesitaremos dentro de diez o quince años? ¿Estamos planificando con suficiente anticipación o corremos el riesgo de llegar tarde a los compromisos adquiridos?

La transformación no puede limitarse a construir plantas aisladas. Será necesario modernizar el sistema completo. ¿Qué instalaciones pueden adaptarse y cuáles deberán sustituirse? ¿Cuándo resulta más eficiente ampliar una planta, crear instalaciones especializadas o cooperar entre territorios? ¿Cómo deben abordarse las particularidades de las zonas rurales, las áreas densamente pobladas y los territorios insulares? Estas son algunas de las cuestiones que marcarán un debate clave para el futuro de la economía circular.

Financiación, inversión y seguridad jurídica para acelerar la circularidad

Entre otros aspectos, la financiación es clave, deberá combinar recursos públicos y privados, fiscalidad del vertido, sistemas de responsabilidad ampliada del productor y mecanismos de compensación para infraestructuras necesarias que no sean rentables solo con criterios de mercado y ofrecer la suficiente seguridad jurídica.

Sin aceptación social no hay infraestructuras circulares

Otro aspecto clave será la dimensión social y territorial de esta transformación. Ninguna infraestructura podrá consolidarse sin confianza ciudadana. La aceptación social debe trabajarse desde el diseño de los proyectos, mediante transparencia, participación temprana, integración territorial y explicación clara de los beneficios, riesgos y resultados.

Acertar con la identificación de los debates que necesitamos generar

En definitiva, la sesión tendrá como objetivo identificar los debates clave y las palancas que pueden acelerar la creación de capacidades industriales y fortalecer las cadenas de valor circulares que además generen valor al territorio.

Porque el gran reto ya no es definir hacia dónde queremos ir, sino construir las condiciones que permitan llegar. La transición hacia una economía circular competitiva, resiliente y baja en carbono requiere HACER planificación, inversión, colaboración y una visión compartida.

CONAMA 2026 quiere contribuir a esa conversación en un momento decisivo para transformar los objetivos de circularidad en capacidades reales de transformación.

 

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