CONGRESO NACIONAL DEL MEDIO AMBIENTE

30 NOV/3 DIC 2026—CENTRO DE CONVENCIONES NORTE IFEMA—MAD

Sesión Técnica nº 38

Economía circular en el consumo: prevención, reparación y reutilización

Miércoles 2 de Diciembre de 16:00 a 19:00

Economía circular en el consumo: prevención, reparación y reutilización

El objetivo del comité es esbozar una estrategia de impulso de la economía circular en el consumo, entendida como una economía basada en la utilización estratégica de los recursos, poniendo el foco en la prevención de residuos y la retención del valor de uso de los objetos (por encima de la recuperación de materiales), a través del acceso al uso, la reutilización y la reparación.

La economía circular debe empezar mucho antes de que un producto se convierta en residuo. El reto no es únicamente reciclar mejor, sino conservar durante más tiempo el valor de uso de los productos, priorizando la prevención, la reparación, la reutilización, el reacondicionamiento y el acceso compartido. Esto supone trasladar el foco desde el final de la cadena hacia el diseño, la producción, la distribución y las condiciones que determinan cuánto dura un producto y qué posibilidades existen para seguir utilizándolo.

Desde esta perspectiva, el cambio no puede descansar principalmente sobre la ciudadanía. Las decisiones de consumo están condicionadas por la oferta, el precio, la disponibilidad de recambios, la publicidad, los sistemas de devolución y la propia capacidad económica. Por ello se considera una responsabilidad compartida, pero diferenciada, en la que empresas y administraciones tienen una capacidad especialmente relevante para transformar las condiciones del mercado. La participación y sensibilización ciudadana siguen siendo necesarias, pero deben ir acompañadas de alternativas reales, accesibles y competitivas.

El principal desafío es precisamente hacer que esas alternativas dejen de ser excepcionales. La reparación, la segunda mano, los envases retornables, las bibliotecas de objetos, el alquiler o los modelos de servitización ya existen, pero con frecuencia permanecen en nichos, dependen del voluntariado o carecen de estabilidad económica. Generalizarlos requieren infraestructuras, financiación estable, logística inversa, mercados secundarios, garantías de calidad y marcos regulatorios que permitan que estas opciones compitan en condiciones favorables con los modelos lineales.

En este cambio, la responsabilidad ampliada del productor aparece como una de las principales palancas. Se propone avanzar desde un modelo centrado fundamentalmente en financiar la recogida y el tratamiento hacia otro que incentive la durabilidad, la reparabilidad y la reutilización, modulando las contribuciones de los productores y destinando recursos específicos a prevención y preparación para la reutilización. Fiscalidad, tasas, sistemas de depósito e incentivos económicos pueden complementar esta transformación, siempre incorporando criterios sociales para evitar que las alternativas sostenibles queden reservadas a quienes tienen mayor capacidad económica.

La circularidad necesita condiciones materiales concretas: recambios disponibles, información técnica, profesionales cualificados, canales de segunda mano, sistemas de retorno y una aplicación efectiva de la jerarquía de residuos. De poco sirve que la normativa priorice la reutilización si los productos llegan mezclados o deteriorados a las instalaciones, o si resulta más barato sustituirlos que repararlos. Por ello, se planteó reforzar objetivos, financiación, inspección y seguimiento, e incluso evolucionar los puntos limpios hacia verdaderos centros de recursos capaces de diagnosticar, reparar, intercambiar y devolver productos al mercado.

Todo ello conecta además con una oportunidad económica y estratégica. Mantener productos, componentes y materiales en circulación reduce la dependencia de materias primas, puede reforzar la competitividad y abre nuevas posibilidades de empleo en reparación, mantenimiento, logística, reutilización y servicios compartidos. Pero esa transición deberá ser también justa, con formación, empleo de calidad y acceso equitativo a las alternativas circulares.

En conjunto, el debate apunta a un cambio de paradigma: pasar de gestionar residuos a conservar valor. El éxito dependerá de lograr que reparar, reutilizar, compartir y prolongar la vida útil de los productos deje de ser una opción minoritaria y se convierta en una parte normal del funcionamiento del mercado.

La sesión será una oportunidad para abordar todos estos temas, generando un espacio de diálogo abierto entre los distintos agentes y partes de la cadena de valor, para explorar nuevas formas de colaboración y asegurar una debida implementación de la economía circular en el consumo, priorizando la parte inicial de la jerarquía de residuos: prevención, reparación y reutilización.

 

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Coorganiza: Fundació Privada Catalana Per A La Prevenció De Residus I El Consum Responsable (Rezero).